Descripción
Habíamos oído tanto hablar de este libro de Carmen Chica y Manuel Marsol que teníamos miedo de sumergirnos en él y sufrir esa suerte de decepción que se sufre cuando la pasión de otros no responde a nuestras expectativas. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario: el encuentro fue perfecto.
Dice la contra de esta maravilla de libro álbum: “La naturaleza salvaje es un lugar prodigioso. Internarse en ella es cruzar una puerta invisible. El mundo cambia a nuestro alrededor y nuestra identidad se tambalea. Bajo la bóveda celeste algo se desata, un vendaval silencioso, quizás el vínculo con una presencia que siempre habitó en nosotros. Perderse en una montaña, en cualquier montaña, también conlleva perder algo que éramos en nuestra vida anterior. Al regresar, como en un sueño, el mundo conocido se vuelve ignoto por unos instantes. Y nítidamente sentimos que durante un breve lapso de tiempo fuimos otro.” Poco tenemos que añadir, a parte de resaltar el juego entre el texto y las imágenes, que juegan para crear una atmósfera mágica y poderosa.
Un álbum ilustrado para amantes de la naturaleza y sus misterios, para enamorados de las películas de Miyazaki y de la tradición japonesa. Pero no sólo…









